Hoy es uno de esos días en que quiero mandar todo a la mierda, donde nada resulta alentador.
Manos frías, mocos por doquier, un corazón roto y un celular en eterna espera. Nunca había estado en la situación de sentirme mal física y emocionalmente, la verdad es que esta mezcla resulta terrible pero aguantable.
Tampoco había estado en la situación de enamorarme por la imagen y los sentimientos provocados en una tarde. Me enamoré de él en el momento en que lo vi, desde allí he ido conociéndolo y su figura aumentó de valor, pero a su vez, disminuyó su encanto.
La realidad versus lo que ansiamos: el miedo a reconocer que uno siempre quiere más que el otro, que uno siempre va a sufrir y sentir aún más. Uno siempre puede más.
Él me encantó por lo que es, no por lo que fue. Al conocerlo noté que mi vida sentimental estuvo llena de fracasos, que la persona que siempre quise estaba ahí, parada al lado mío, hablandome sobre películas, sobre sus miedos y sueños. Desde ese día quise tenerlo entre mis brazos y no dejarlo ir nunca.
Así pasamos los días, cada vez que me besaba sentía como algo calido pasaba en mi pecho. Tuvimos muchas caminatas, despedidas interminables y peleas diarias. Y por sobre todo eso, yo me sentía feliz.
A veces las cosas no se dan porque uno no las busca, otras veces no se dieron porque uno no las quiso. Dicen por ahí que si quieres a alguien, debes dejar que sea feliz y en este caso, su felicidad y tranquilidad está lejos de mi.
Así es que lo dejo ir, con mis recuerdos y las incontables canciones que le dediqué.




Hola Deini, i got it everything. Que bonito que estás escribiendo, me gustó como expresaste tus sentimientos. Hoy estás en otra parada y quizás después caigas en lo mismo que escribiste ahora. Y quizás en el 2012 todos nos MURAMOS, pero pero pero pero pero PERO, lo importante es lo que tienes, lo que aprendiste y lo que viviste. Vívelo bonito, valóralo bonito y quiérete más bonito aún.
Te adoro mujer alta (ok, a mis ojos todos lo son)… (menos Paolo).